Si estás mirando tapicerías, es casi seguro que te encontrarás con la palabra "Martindale", que a primera vista suena bastante técnica y no está muy claro qué significa. Sin embargo, en realidad muestra algo muy simple: qué tan resistente es un tejido.

El Martindale se mide frotando la tela de forma circular con una máquina, y se cuenta cuántas fricciones soporta antes de que empiece a mostrar signos visibles de desgaste. Cuanto mayor sea este número, más resistente será la tela al uso diario.

Esto es importante porque no es lo mismo que un mueble sea solo decorativo a que se use a diario, se siente, se acueste en él, o incluso lo usen mascotas. Para un sofá de casa, por ejemplo, un valor Martindale de entre 20.000 y 40.000 ya es una muy buena opción, porque soporta sin problemas el uso diario normal. Sin embargo, si hay niños o mascotas, conviene elegir un valor superior a 40.000, ya que estos materiales son mucho más resistentes.
Al mismo tiempo, no hay que fijarse solo en este número, porque aunque un tejido tenga un valor Martindale muy alto, no significa que vaya a ser cómodo o agradable al tacto. Muchas veces, la mejor decisión es elegir según el uso, en lugar de buscar el número más alto posible.

En general, para un salón doméstico promedio, un Martindale superior a 25.000 ya es una elección segura, y lo más importante es que la tela no solo sea duradera, sino que también se adapte visual y tácticamente a tu hogar.